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Habéis olvidado lo que dijo el poeta muerto.
Y soy incapaz de traducíroslo para que su poder os subyugue y os haga comprender que careceis de propósito y rumbo, y que el tiempo es triste y nada vale.
A fin de que os libréis de esta decepción que, si no os dais cuenta de vuestra carencia de propósito os penetra, convirtiéndoos en seres seniles.

sábado, 25 de octubre de 2008

::Gracias::


Un momento de tu vida. Y aparece la Verdad ante tus propios ojos. El mundo de las Ideas (no platónicas) te pone la zancadilla. Y tropiezas. Y al levantar la cabeza ves Luz.

Basta de mentiras y de hipocresía.
...paremos el mundo y vivamos solo un día más, una noche más, alejándo el cielo hacia su lugar...hasta que choque con el límite del universo.

Y mientras tanto, experimenta la compañía de personas importantes, evitando las superficialidad, encontrándote con aquellas que te comprenden y alcanzan el grado de tu mediocridad.
Porque solo así serás feliz, como lo soy yo ahora.

Gracias Ali, mi estrellita.



domingo, 19 de octubre de 2008

::Olvido::


A veces, uno cree que todo lo ha olvidado, que el óxido y el polvo de los años han destruido ya completamente lo que, a su voracidad, un día confiamos.
Pero basta un sonido, un olor, un tacto repentino e inesperado, para que, de repente, el aluvión del tiempo caiga sobre nosotros y la memoria se ilumine con el brillo y la rabia de un relámpago.

Hace algunos meses, esa sensación se adueñó de mí, al descubrir entre viejas carpetas y papeles, una tarjeta amarilla y arrugada: "Que seas feliz" -rezaba.

No me costó demasiado revivir aquel momento: un pequeño gesto y plena gratitud.
Situaciones como ésta forman el recuerdo de mis años de colegio que pronto acabarán...¡Todos tan intensos y extraordinarios!
Podría relatar multitud de anécdotas que aún retengo en la memoria, sin embargo, mi intención no es (todavía) autobiográfica.

La vida nos arrastra de muchas maneras que no podemos controlar e increíblemente todo permanece en nosotros. Todo.
Parece que estuviésemos formados por innumerables gotas del pasado que, en ocasiones, asoman la cabeza y se hacen manifiestas. Como ahora.

No hay mayor dolor que el recuerdo de tiempos mejores, de la infancia y jueventud, de las primeras amistades, de lo verdaderamente importante.
La melancolía llega a asfixiarnos.

Hoy, el agradecimiento se convierte en necesidad.
La educación, la cultura, el afán de superación, el deseo de felicidad...no están al alcance de todos.

No hablo de vivencias concretas, sino de la totalidad de las mismas, del acúmulo de estos años que han hecho de mí una persona íntegra, decidida.


Porque a través de la paciencia y valentía de aquellos que me han acompañado durante el inquietante sendero de la experiencia, he logrado, al fín, llegar al conocimiento de mi misma y a poseer un profundo amor a la vida.

Hoy, logro borrar el sufrimiento que en mí producía mirar atrás y dar el paso, saltar la frontera hacia una nueva etapa.

Porque hoy he derramado lágrimas, lágrimas de satisfacción.

sábado, 11 de octubre de 2008

Me queda la palabra


Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.


Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.


Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.